Comer despacio es una práctica a la que todo el mundo parece dar importancia pero en realidad nadie lleva a cabo. La realidad actual es que hemos dejado de comer para pasar a engullir. Descubre por qué es tan importante y los beneficios que pasarte a la vida bio, a una vida más saludable.

Hablamos mucho de qué introducir en nuestra alimentación; de aquellos alimentos que tienen que estar presentes en una dieta equilibrada pero prestamos menos atención a cómo los comemos. Si comes rápido o despacio, de pie o sentado o por puro trámite para continuar con todos tus quehaceres.

Devorar la comida, con prisas y en piloto automático puede generar sensaciones incómodas, como vientre hinchado, gases, estreñimiento, aumento de peso o problemas digestivos más complejos.

Prestar atención a tu manera de comer puede tener un impacto positivo sobre tu salud. Y es que no hay como revisar el lenguaje: La definición de masticar es aplastar y triturar algo en la boca con los dientes para sacar su jugo o sabor o para ser tragado.

Pero, ¿somos conscientes de todos los pasos de este proceso? Masticamos de forma inconsciente y son pocas las veces en las que nos fijamos cómo lo hacemos.

Cuatro consejos para disfrutar de la comida

Puedes empezar a mejorar tu forma de comer, y tu velocidad, con los siguientes consejos:

  • Elegir un lugar tranquilo y confortable que induzca a comer con más calma.
  • Prestar atención a cada bocado. Reconocer el primer contacto del alimento en el interior de la boca y saborear, captando todos los matices de cada bocado.
  • Una buena digestión empieza masticando.
  • Reconocer también el acto de deglutir (tragar). Bocados pequeños y cómodos para facilitar la digestión al estómago.

Cuáles son los beneficios de tomarte tu tiempo

Cambiar el acto de engullir por alimentarte a un ritmo más tranquilo tiene enormes beneficios. Los resumimos:

  • Favorece la digestión y la absorción de nutrientes: Triturar y descomponer los alimentos desde la boca mejora la absorción de nutrientes al llegar al intestino. Así evitarás la sensación de hinchazón, hipo o gases al terminar tu comida.
  • Mayor sensación de saciedad: Desde que se empieza a comer es segregada la hormona Germina (reguladora del hambre), que junto con la hormona Leptina (reguladora de la saciedad), envía al cerebro la señal de que el estómago ya está lleno. Este proceso suele durar 20 minutos. Así que comer despacio, le da al cerebro el tiempo necesario para recibir esta señal.
  • Menor cantidad de ingesta: Comer a un ritmo pausado y de un modo consciente permite percibir antes la señal de la hormona de saciedad, y parar antes de estar lleno. Este simple gesto de conciencia reduce la ingesta calórica diaria y ayuda en la pérdida de peso.
  • Mayor satisfacción : Pararse a saborear los alimentos aumenta la satisfacción porque desde que el alimento llega a la boca se experimenta el placer natural que implica comer.

¿Crees que ha llegado la hora de poner en práctica la alimentación consciente? Echa un vistazo a nuestros vídeos sobre alimentación consciente con Porridge de Avena Go! en el parque y en la playa prueba con tu siguiente comida. ¡Experimenta la sensación de comer y observa la diferencia!

Autor: Itziar Digón

Psicóloga y Nutricionista

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